Los Agentes comerciales




En tres minutos:

En España opera un gran número de agentes comerciales que promueven las ventas de empresas españolas y extranjeras. ¿Cuál es su situación legal?

¿Pueden exigir a sus principales la formalización por escrito de sus contratos de agencia? ¿Pueden sus principales rechazarles libremente los pedidos que cursen? ¿Se puede prescindir libremente de sus servicios? ¿Tienen derecho a alguna indemnización a la finalización de su contrato?.

A estas y otras preguntas en la misma línea, pretende dar respuesta el presente artículo.

Hay países donde, las leyes no otorgan ninguna protección legal especial a los agentes comerciales. En esos países, las relaciones entre los agentes comerciales y sus principales son enteramente libres y no están mediatizadas por una administración orientada a proteger los intereses del agente comercial. Obvio es decir que éste es el panorama legal preferido por los principales, al tiempo que el más temido por parte de los agentes comerciales.

En otros países las leyes otorgan protección legal especial a los agentes comerciales individuales. Así pues, en esos países, resulta habitual que los principales contraten agentes comerciales constituidos como personas jurídicas (carentes de protección legal especial). Es habitual incluso que los principales “recomienden” a los agentes comerciales individuales que se constituyan en personas jurídicas (incluso en sociedades unipersonales) como condición imprescindible para empezar a trabajar.

En la UE, todos los agentes comerciales (individuales y sociales) que operan en su territorio gozan de protección legal especial, protección recogida de forma genérica en la Directiva CEE 653/86 de 18-12 -1.986) frente a sus principales.

En España, todos los agentes comerciales (personas físicas y jurídicas) que operan en su territorio gozan de protección legal especial en virtud de la Ley 12/92 de 27 de Mayo de 27-5-92), (Ley de desarrollo de la Directiva CEE antes indicada).

En términos generales, los principales mecanismos de protección legal especial de los agentes comerciales que operan en España frente a sus principales son los siguientes :

1. Derecho a exigir la formalización por escrito del contrato de agencia (art 22).

En muchos casos, entre los agentes comerciales y sus principales sólo existen acuerdos verbales o meros intercambios de correspondencia.

2. Plazo máximo de 15 días para que el principal comunique al agente la
aceptación o rechazo de los pedidos cursados por el agente (art. 10.3).

Así pues, el principal debe mantener puntualmente informado al agente comercial de sí va a dar seguimiento o no a los pedidos que éste haya captado.
Igualmente, el principal debe comunicar al agente, en el plazo más breve posible, la ejecución total, parcial o falta de ejecución de las operaciones en las que el agente haya intervenido. Se entiende por ejecución total o parcial, el servir al cliente la totalidad o una parte del pedido cursado por el agente.

3. Derecho del agente a percibir comisión (si actúa como agente en exclusiva) respecto de cualquier pedido que se concluya en su zona, aunque no haya intervenido de ninguna manera en la operación (art 12.2).

Excluyéndose, claro está, las comisiones de los pedidos efectuados directamente por los clientes que el principal se hubiera reservado para sí en el contrato de agencia en exclusiva. No en vano, incluso en los contratos de agencia en exclusiva, el principal puede reservarse algunos clientes de la zona del agente comercial, a los cuales el principal les vaya a vender de forma directa.

4. Plazo máximo en la liquidación de comisiones al agente (no más tarde del último día del mes siguiente al trimestre natural en el que se haya servido el pedido al cliente) (art. 16).

No cabe pactar con el agente comercial que se le pagarán las comisiones cuando se cobre del cliente, si el cliente, por ejemplo, no va a pagar hasta los 120 días desde la recepción del pedido. En estos casos primero se debe pagar la comisión al agente comercial y si luego se produce el impagado del cliente, se puede exigir al agente la devolución de la comisión satisfecha indebidamente (en la práctica, se suele descontar el importe de la comisión satisfecha indebidamente de futuras comisiones a pagar al agente)

5. Plazo máximo de 2 años (desde fin de contrato) del pacto de no competir a cumplir por el agente comercial a la finalización del contrato (art 20.2).

Por otra parte, si el contrato de agencia tiene una duración inferior a 2 años, el pacto de no competir finalizado contrato no podrá tener una duración superior a 1 año.

Lamentablemente para los principales, muchos agentes comerciales ignoran este pacto
y siguen “trabajando con sus clientes” para un nuevo principal, prefiriendo pagar las indemnizaciones establecidas posteriormente por los tribunales cuando son objeto de demanda por sus ex-principales. Es más, muchas veces son los nuevos principales del agente los que acaban pagando las indemnizaciones a los ex-principales.

6. Derecho del agente a percibir indemnización a la finalización de contrato por creación de clientela (art. 28).

Una indemnización que puede cuantificarse a priori en el contrato de agencia pero que en ningún caso puede eliminarse.

Curiosamente, a la hora de cuantificar la indemnización a pagar al agente , la ley establece un mecanismo de protección del principal. Y así, en lugar de establecer una indemnización mínima a favor del agente , establece una indemnización máxima. La ley dice textualmente que la indemnización por creación de clientela “no podrá exceder, en ningún caso, del importe medio anual de las remuneraciones percibidas por el agente durante los últimos cinco años o, durante todo el período de duración del contrato, si éste fuese inferior”.

7. Derecho del agente a percibir indemnización por perjuicios ocasionados a
raíz de resolución anticipada del contrato (art 29).

Otra indemnización (adicional e independiente a la indemnización por creación de clientela) a la que tiene derecho el agente, que también puede cuantificarse inicialmente en el contrato de agencia y que tampoco puede eliminarse.

Obvio es decir que, de recogerse en un contrato de agencia celebrado en España, alguna cláusula que eliminara o limitara alguno de los mecanismos de protección legal citados anteriormente, dicha cláusula contractual estaría viciada de nulidad y debería tenerse por no puesta.

Tal y como he comentado anteriormente, la normativa española sobre protección legal de agentes comerciales está basada en la Directiva CEE 653/86 de 18-12 -1.986. En consecuencia, resulta fácil deducir que las normas de los distintos países de la UE sobre protección legal de agentes comerciales no difiere mucho de la normativa española.

Un último dato, si un agente comercial trabaja de forma exclusiva a tiempo completo para un único principal durante un plazo de tiempo igual o superior a 3 años (y puede probarlo), tiene todo el derecho a exigir en vía judicial laboral el reconocimiento de su condición de trabajador por cuenta ajena, dejando de ser un agente comercial............... para convertirse en un empleado vendedor.

Javier Yúfera
jyufera@reexporta.com