EL juego completo “Full Set” de los documentos de transporte




Conversación de un día cualquiera, de una semana cualquiera del director general de una empresa exportadora.

Director:
“Juan, ayer a las siete y media de la tarde llamó el cliente nuevo de Israel para preguntar si podíamos enviarle por curier un original del Conocimiento de embarque, ya que el del banco siempre llega tarde y no pueden despachar la mercancía. Y como estabas en el curso de comercio exterior que dan en la Cámara de Comercio, no supe que decirles y al final llamé a un mensajero para enviárselo”

Juan:
“¡Oh no! ayer precisamente nos explicaron en clase la importancia de los documentos, sobre todo del B/L”


Uno de los grandes enigmas con los que las empresas exportadoras e importadas se encuentran en el día a día, son los documentos.

Hay tantos y cada uno de ellos tiene una característica diferente, que se hace difícil saber en cada momento cuando debemos utilizarlos y que significado tienen.

Uno de esos casos son los referidos al transporte, y en concreto a aquellos sobre los cuales recae el contrato de transporte principal, nos referimos al:

Estos documentos tienen una serie de características comunes como son:

• La prueba de la recepción de la mercancía por parte del porteador (Transitario, Consignatario, Transportista…).
• La existencia del contrato de transporte

Pero hay una característica “documento título-valor” que sólo se dan en el Bill of Lading y en el Fiata Bill of Lading y ello les hace ser tratados diferentemente en la operativa del comercio exterior.

Los documentos que constituyen un título valor se emiten en varios originales que se entregan al cargador (vendedor por lo general). La existencia de varios originales (tres) tiene el cometido de evitar los problemas que podrían representar la pérdida o extravío del documento emitido en un solo ejemplar (el tiempo que conllevaría la solicitud, la emisión y el envío de un duplicado, y como consecuencia, la posible paralización de la mercancía en destino y los costes de toda índole).

Esta característica, si bien evita un problema, crea otro: la necesidad de control de todos los originales. El porteador está obligado a entregar la mercancía ante quién le presente uno (cualquiera) de los originales título-valor, siempre que éste figure como titular de la misma. Ello provoca que el resto de originales queden inmediatamente desprovistos de su función representativa. Para evitar actuaciones fraudulentas o incomodas es imprescindible controlar el juego completo de originales.

Ello se hace imprescindible cuando el pago está vinculado a la entrega de los documentos, como es el caso de la remesa documentaria y el crédito documentario –CD- en este caso el banco emisor está obligado a pagar al exportador si este ha cumplido con todos los requisitos del CD).

Otro problema que se nos puede plantear cuando la forma de pago es a través del CD, es que los condicionantes del crédito nos exijan por un lado la presentación del juego completo de B/L (full set), y por otro el envío por mensajero de un original. Son cláusulas del CD que se contravienen, ya que el cumplimiento de una nos imposibilita el cumplimiento de la otra. Ante esta circunstancia, hay que solicitar la modificación del CD.

Alberto Rino
arino@reexporta.com